Hay una Relato muy curioso en el libro “El hombre que confundio a su mujer con un sombrero” (del Dr. Oliver Sacks) que cuenta la historia de un profesor de Musica con una extraña enfermedad cerebral degenerativa, la cual le atrofió el pensamiento abstacto y otras capacidades cognitivas.
El Profesor P. (este curioso profesor de musica aleman) presentaba un extraño comportamiento a la hora de reconocer objetos visualmente. Él poseia una vista de lince. Podia ver incluso un alfiler al otro lado de la habitación. Siembargo, el profesor P. no era capaz de reconocer algunos objetos o incluso personas.
Mirando retratos de su familia solo conseguía reconocer a aquellos que tenían rasgos faciales o corporales notables; – Ah sí, Paul!- decia al ver una foto de su hermano. Esa mandibula cuadra, esos dientes tan grandes.. Reconoceria a Paul en cualquier parte!.
Desgraciadamente no podia reconocerse a si mismo o a su mujer. Cuenta Sacks en el libro, que no solo no la reconocia, si no que la llego a confundir con un sombrero e intento ponersela en la cabeza.
Este hombre no era capaz de relacionar las formas que veian sus ojos con objetos de la realidad. Cuando el Doctor Sacks le enseña una rosa, esta fue su reaccion:
“La cogió como un botánico o un morfologo al que le dan un especimen, no como una persona a la que le dan una flor.
-Unos quince centrimetros de longitud – comentó- una forma roja enrollada con un añadido lineal verde.
– Exacto - ¿Y que cree que es?
-No es facil de decir.. Carece de la simetria simple de los solidos platonicos, aunque quizas tenga una simetría superior propia.. creo que podria ser una inflorescencia o una flor.
- ¿Prodria ser? – inquirí. Huélala. Y de nuevo pareció sorprenderse un poco, como si le hubiese pedido que oliese una “simetria superior”. Pero accedió y cortés se la acerco a la nariz. Entonces bruscamente exclamo:
-Que maravilla, una rosa temprana! “
(extracto del libro)
La verdad es que al leer esto supe que aunque el doctor Sacks no lo supiera, habia dado con el principal problema del interfaz de usuario. – La abstraccion -
Seguramente habeis visto iconos y aplicaciones las cuales al mirarlas os habeis quedado como el Profesor P. al ver la rosa, traspuestos. Y el problema es que el interfaz (o el icono) no es capaz de comunicaros con una parte de vuesta realidad. Vemos formas, colores incluso sonidos. pero no somos capaces de extraer la información o el significado. Con lo cual estamos, literalmente, perdidos.
Los colores, las formas, las animaciones y sonidos no son solo recursos esteticos, de hecho esto debe ser (desde un punto de vista funcionalista) el ultimo de nuestros requisitos. Son en su lugar poderosas herramientas de comunicación. Son el vinculo entre la “utilidad” de la aplicacion y el cerebro del usuario.
Debemos saber comunicarnos con él. Para eso debemos dar un significado “real” a nuestro interfaz. Por real no me refiero a que tengamos que evocar objetos en todos nuestros iconos. Si no que debemos conectar con el usuario, y disparar en él un recuerdo, un significado en su mente, que él pueda asociar a algo cognitivo.
El un futuro post, abordaremos una de las mejores maneras de llegar a esto: La metafora como herramienta sinestesica.